viernes, 9 de enero de 2015

UNA FOTO

Todo arranca con una idea, una pista que señala un posible punto de partida. A veces es una mesa que se quiere conservar, un silloncito heredado, un mueble, un objeto de valor -valor objetivo o subjetivo-; otras es la visión fugaz de algo en un escaparate explicada después con ejemplos y aproximaciones; puede que una foto, unos recortes de revista... Todo ello tiene el sentido que para un náufrago el mensaje que le llega en la botella.


                                                                                  
Aquí, la descalzadora verde marcó la pauta a seguir











En la alfombra se dieron cita los cuatro colores que estructuraban la decoración. 











Le sigue un proceso en el que a menudo se van sucediendo cambios, aunque en el caso del saloncito con descalzadora verde la fidelidad se mantuvo hasta el punto de que la pequeña butaca determinó el color de los sofás (que iba a ser otro).




          
También las sillas se tapizaron en un terciopelo coincidente




Puede ser una foto tomada con el móvil que deja constancia de lo que a la persona le ha llamado la atención. Suficiente para transmitir una idea.




Dicen que cuando buscamos algo ese algo nos busca a nosotros. Es mágico el instante en que esa abstracción toma la forma de lo que necesitamos.

Se añaden las necesidades de uso, las particularidades del lugar donde se instalará, la versatilidad de un producto para responder ante ello, variables que matizan y van configurando el que será su aspecto definitivo.








Hay momentos mágicos también para quien lo diseña: cuando siente que ha captado la letra menuda del encargo, cuando el proceso ha culminado y la persona interesada dice:

 "Me gusta mucho más que el de la foto de referencia".

Con independencia de que objetivamente lo sea o no, significa que el resultado cumple con sus expectativas, tanto estéticas como de uso, un momento mágico por excelencia si tenemos en cuenta que todo partió de una simple y testimonial foto. 

Fue lo que ocurrió en este último caso.






viernes, 2 de enero de 2015

SUMAR HUMOR



Si hace unos días todo empezaba así...







... e incluso así...


       
"Anda, dispara ya, que me viene un estornudo..."



... fue como debía, porque poner una pincelada de fiesta nos saca de la rutina, invita a echar mano de la fantasía, a divertirse, expandirse, gozar, y hacerlo con los pequeños tiene su puntito.

Quién sabe si nosotros mismos no somos criaturas de una increíble invención poética, de un alucinante y fantástico sueño. ¿Y si fuera que hacérselo con nosotros también tiene su puntito...? 






En fin, a lo que voy: puede que después de tanto mimo, empeño y dedicación para que todo estuviera perfecto, la cosa vaya tomando este otro cariz... Sobre todo por ellos, que tienen un concepto distinto -y por lo general antagónico- de lo que es decoración, belleza, orden, y a quienes resulta imposible controlar todo el tiempo.


                         
"Yo no he sido..."



Si es así y no significa la ruina... ¡Fenómeno! Os auguro un espléndido, animado y creativo 2015. Colocadme a vuestros pies. 

Conseguir que el hígado no se sature, que las suprarrenales no achiquen a destajo, que la amígdala mantenga su equilibrio, o lo que es igual, poner humor cuando los desastres hacen su aparición es síntoma de una inteligencia y autogestión admirables. Así que vaticino:

¡¡El mundo es vuestro!!





Mucha PACIENCIA, mucho AMOR y MUCHO HUMOR a lo largo de este año, que es la forma en que la conciencia suma enteros y sale ganando. 

Aunque nada más sea porque nuestro equilibrio emocional lo agradece, de verdad, 
¡sumemos humor!


Nota: Las imágenes están tomadas de Internet.




viernes, 19 de diciembre de 2014

LO QUE ME INSPIRA LA NAVIDAD

Confieso que mi debilidad, más que las casas decoradas con mayor o menor delicadeza, son los paisajes nevados. La imagen de mi navidad ideal tiene una considerable capa de nieve, un fuego bajo y charlas en buena compañía.





Imágenes de Berussa




Imagen de Architecture & Design





De cualquier modo, con independencia de que el espíritu fraterno que se invoca por estas fechas esté más o menos presente, solemos hacer algo en la casa. La decoramos. Más o menos. Desde el árbol hasta el belén pasando por centros, bouquets, atrezo de todo tipo (manteles, piñas, velitas, bolitas, christmas). Algo hacemos. En estas latitudes, además, el clima frío y los paisajes grises parece que animan a seguir la tradición nórdica. 



Imagen de Westwing

Imagen de Neomad Interiorismo


Una cosa me espanta en general pero sobre todo en la decoración navideña: los excesos. Hay quien los practica como parte de su naturaleza y con tal frenesí que cuesta pensar que esté en su sano juicio. Hasta los telediarios les ceden espacio como si con el que acicalan no alcanzase; imágenes con miles de cachivaches en jardines y patios (calcetines, renos, trineos, papanoeles hinchables, estrellas, bolas, guirnaldas, espumillones, luces, nieve artificial...) que abarrotan y vuelven irrespirable el aire, creyendo seguramente que tal exceso representa mejor que nada el "espíritu de la navidad". 


Prefiero una pincelada, algo sencillamente evocador, cualquier minúsculo detalle a la profusión de objetos que no deja un hueco libre, a la necesidad de llenarlo todo que indica, como poco, desasosiego y, como mucho, hasta terror al vacío. Lo que en pintura se llama horror vacui.





Decía el pie de esta foto de La Bioguía que arte es un detalle hecho con amor. Digo yo: pongamos amor e imaginación, sensibilidad y respeto por los espacios también a la hora de decorar. Mejor de menos que de más





Metonimia es una figura literaria que consiste en tomar la parte por el todo. Es quizá lo que hacemos con la navidad. ¿No acabamos sustituyendo los sentimientos profundos (que elevan el ánimo y lo disponen para la fiesta) por sus exclusivas manifestaciones externas? Se me ocurre que es como si nos quedáramos con la cuna y abandonásemos al niño. 

Quizá me gustan los paisajes nevados porque me invitan a conectar con el silencio. El silencio me lleva a un lugar donde todo es posible y donde es posible, sobre todo, lo mejor para mí y lo mejor de mí que puedo dar; en realidad, ni siquiera se trata de estar juntos sino de estar unidos. Con independencia de lo que cada quien crea o deje de creer, es imprescindible conectar con ese latido, individual y colectivo, tan creativo como capaz de transformarlo todo. De ahí a la alegría, un paso. De ahí a rescatar al niño, nada.



Dejo escritos mis deseos, no vaya a ser que esa navidad con la que sueño me sueñe a su vez y se encuentre sin los apuntes.

¡Felices fiestas para todo el mundo!


viernes, 12 de diciembre de 2014

... "A CASA" DE JOSÉ SARAMAGO (3ª parte)



La fotografía que abre esta tercera y última entrega de A Casa pertenece la piscina que mandó construir "por prescripción facultativa". Es conocida esta ironía suya: "Todo el mundo me dice que tengo que hacer ejercicio. Que es bueno para mi salud. Pero nunca he escuchado a nadie que le diga a un deportista: tienes que leer". Podemos hacer mucho deporte, pero si la construcción mental y la reflexión no concurren en paralelo, acabamos reproduciendo los errores de siempre. Lúcida convicción.



El recinto que alberga la piscina queda delimitado por un pilar de piedra basáltica y dos líneas de paneles corredizos

Su mesa de trabajo en la biblioteca
Me gusta pensar que el colorido de esta alfombra lo confortaba tanto como su textura 


Pilar del Río, viuda militante en Saramago, fiel a esta costumbre de ofrecer café a todo visitante, cede A Casa en los períodos en que se ausenta para que el ritual reedite la memoria del hombre que le circula por las venas, en amorosa expresión suya. De no haber sabido esto creo que me hubiera negado a la visita. Una cosa es conocer un espacio destinado a preservar la obra de alguien y otra, los lugares en que haya transcurrido su vida privada, cuando su relevancia está precisamente en el legado escrito y no en aspectos relacionados con la estética (caso de César Manrique, por ejemplo). Me hubiera parecido morboso. Ahora bien, siendo como fue en vida suya una casa abierta al mundo, sólo faltó compartir el café con él. 

               
                Dos sobrecitos de azúcar...
... con sendas citas de Saramago

Para terminar, algunos detalles que me interesaron de modo particular:


En el centro de la biblioteca, un guiño dedicado tal vez a su libro Claraboya "perdido y hallado en el tiempo"

También hay un lugar para los libros en el pasillo de la casa

Dormitorio: se acaba el día, se acaba la vida

Reloj parado a las cuatro






Las cuatro de la tarde: hora que debían registrar todos los relojes de la casa por expreso deseo suyo. Hora en que
Pilar y él se conocieron.




Obsequio de Emilio Aragón exhibido en una pared de la cocina para ser visto justo al entrar 

Fue una visita emotiva e instructiva, no ya a la casa del Nobel sino a la del hombre bueno que supo hacer de ella un compendio de ética y estética, como señalaba su propia e íntima exigencia, como sería deseable que lo hiciera el rumbo de cada vida... 

Entre tanto, la historia continúa. 

miércoles, 3 de diciembre de 2014

 ... "A CASA" DE JOSÉ SARAMAGO (2ª parte)


La calle Los Topes, número 2, de Tías, fue el lugar escogido por José Saramago y Pilar del Río para construir su vivienda.  El vestíbulo anuncia ese espíritu sosegado que recorre la casa, testigo de su huella. 



Tratamiento de honor para la piedra volcánica, la alfombra que recibe a los visitantes y de la que tan orgulloso se sentía. La luz cenital potencia su magnífica presencia



La cocina: el lugar del café...
... y las tertulias.
La casa abierta al jardín


Los pavimentos naturales se encuentran tanto en el exterior como en el interior y proporcionan a la vivienda una sólida reciedumbre, aunque dentro de la casa las alfombras compensan la frialdad de los materiales. 
Sobre los muebles hay cantidad de objetos reunidos a lo largo de su vida: una colección de caballos, piedras, portarretratos, libros antiguos... De las paredes, blancas como el blanco de las construcciones que emergen de entre la tierra oscura de la isla, cuelga un nutrido número cuadros de pintores que admiraba.

Banco rústico y pavimento colocado en espiga

Art Déco, en la pared izquierda del salón

En el despacho, a los pies del Nobel




















Tanto muebles como objetos obedecen a una premisa que debiera ser siempre el santo y seña del propósito "armar la casa". Cada pieza tiene consideración especial y es el conjunto el que da sentido a todas y cada una: muebles de estilo tradicional popular, Art Déco, simples y modestos como su propia mesa de trabajo -una encimera de pino sobre un par de borriquetas- e incluso de factura moderna -zona de estar del salón- que conviven dando una lección de eclecticismo. El conjunto ofrece confort estético pero, sobre todo, calor de hogar.


El caballo, su animal favorito
























En el exterior, aquí y allá, palmeras, distintas plantas crasas, un olmo, un alcornoque, un granado. Hay también tres olivos que honran la paz y la sabiduría: dos portugueses y uno, andaluz; un cuarto, andaluz, al parecer "voló" literalmente un día de tormenta.


Los olivos eran el paisaje de Saramago



De otra pared cuelga esta pieza:
"La vida"
Pieza de olivo centenario. Simboliza la aparición de todo con el ser humano como centro, desarrollándose y degradándose al final de su tiempo.

En agradecimiento al gran maestro José Saramago por todo lo que nos dio.
Josep Rius y Susana Calpe
Lanzarote, Junio 2013


Mil detalles significativos jalonan el recorrido y permiten a quien lo visita conectar con ese "interior escondido" de Saramago, imagen que tomo de la dedicatoria de Raul Brandao en Claraboya: "En todas las almas, como en todas las casas, hay un interior escondido". En esta lo hay y es profundo como ese mar que se divisa y abraza la isla.