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viernes, 17 de abril de 2015

HABLEMOS DE BOMBILLAS: VENTAJAS E INCONVENIENTES

No quisiera hacer de esto algo tedioso, así que trataré de simplificar.


Imagen de internet



INCANDESCENTES:

Tienen poca vida útil y precio es económico. ¿Lo uno por lo otro? Su funcionamiento se basa en que se calienta un filamento que produce más calor que luz, así que se desaprovecha casi toda la energía en forma de calor.

Arrancan con toda la luz que pueden aportar y son de tonalidad amarillenta o cálida.

Contienen tungsteno, un metal pesado.






HALÓGENAS:

O dicroicas u ojos de buey: gran potencia y un rendimiento algo mejor que las incandescentes.

Su vida útil es un poco superior a aquéllas y también su precio.

Al igual que las incandescentes dan la luz máxima desde el primer momento y su tonalidad es ligeramente amarillenta.

En su versión moderna consumen hasta un 40 % menos con la misma cantidad de luz. No está mal.

También contienen tungsteno.

Imagen de internet



FLUORESCENTES:

Son eficientes. Consumen mucho menos que una incandescente —quizá hasta un 80%— para dar la misma cantidad de luz.

Su vida varía según el tipo de tubo aunque supera a las incandescentes —entre 6 y 20 veces—.

Tardan un tiempo en dar el máximo de su potencia y el encendido y apagado repetido suele afectar negativamente. Lo razonable es utilizarlas en un lugar donde se mantengan encendidas mucho tiempo. 

Hay una alternativa interesante: la lámpara fluorescente de balastro electrónico: ofrece un encendido casi inmediato, sin apenas parpadeo y su consumo es menor. 

Se encuentran con distintas tonalidades de luz: cálida y fría.

Contienen mercurio.


Los fluorescentes de balastro electrónico: una muy buena opción



DE BAJO CONSUMO

En realidad son tubos fluorescentes con forma de bombilla, de manera que comparten las ventajas y desventajas de aquéllos.

Duran entre 3 y 8 veces más que las bombillas incandescentes según su calidad.

No son recomendables en lugares de paso o cuando se trata de hacer encendidos y apagados continuos: nos quedaremos sin ver lo que precisamos de inmediato.

Contienen mercurio.


Imagen de internet



LED

Suelen ser más caras que el resto de bombillas aunque con una larga vida útil que quizá lo justifica pero... ¿son todo ventajas?

Una bombilla led aporta más brillo que una incandescente y la luz no se concentra en un solo punto sino que se reparte por muchos diodos.

Su vida supera con creces a las anteriores: unas 50.000 horas de uso, es decir, unas 50 veces más que la bombilla incandescente.

Algo que nos importa mucho: consumen unas 10 veces menos que las incandescentes. 

El orgullo de los fabricantes es incidir que no contienen mercurio, pero olvidan que a cambio tienen arsénico, índio, galio y otros metales pesados. 

Y pueden dañar la retina; de hecho, científicos de la Universidad Complutense de Madrid han desarrollado una lámina de protección a fin de paliar este efecto (que no es baladí).


Imagen de internet



¿Qué se puede hacer? 

Mi recomendación, a falta de una bombilla "ideal" —para determinar esto habría que valorar aspectos económicos, ecológicos, electromagnéticos y ciclos de vida— es:

LED fullspectrum: por lo que voy deduciendo, son las más interesantes. Es luz artificial de espectro completo, o lo que es igual: emite todas las frecuencias del arco iris; una buena contraprestación.

Bombilla LED fullspectrum
Imagen de internet


Optar por los tubos fluorescentes de balastro electrónico cuando se necesite luz de forma ininterrumpida: su consumo es menor y la duración del tubo se alarga considerablemente.

En lugares  como pasillos o cuartos de baño, utilizar halógenas o bombillas led.

Halógenas: una buena opción para los lugares de paso






viernes, 10 de abril de 2015


LA BUENA LUZ (3)

Pocas veces se dispone de un techo lo bastante alto y de una mesa que permita montar una escenografía como la de la foto, pero si posible no dudéis: el efecto es poderoso. ¿Altura de la habitación? Alrededor de 3,00 metros: se podrán combinar entre sí las distintas unidades y colgarán con gracia. Además, si la estancia es hermosa, el conjunto podrá contemplarse con perspectiva y el equilibrio entre volúmenes garantizará un éxito rotundo.





Es cierto: a veces, una luminaria se convierte en un fenómeno interesante porque no solo ilumina. En las imágenes puede comprobarse que estas formas esculturales añaden valor a la decoración.











Vivimos un momento de gran creatividad en cuanto a la investigación de nuevos materiales y formas que escapan de lo convencional, lámparas hechas de tela y bombillas LED en lugar de bombillas incandescentes. 
En otra entrada repasaremos los tipos, sus ventajas o desventajas porque no es sencillo: hay controversia.








Sin menoscabo de lo dicho, las luminarias puntuales con su modesta presencia resultan imprescindibles para resaltar cuadros, rescatar algún rincón o mantener una pequeña luz de paso. Son encantadores objetos de uso diario y voluntad económica.




Un rincón anodino convertido en un punto de interés
por obra y gracia de este huevo colorista

Una verdad de Perogrullo: se necesita una buena luz de escritorio para trabajar con comodidad


Cuando optamos por focos para iluminar una zona amplia, tenemos que ser generosos. Tienden a crear zonas en penumbra puesto que concentran mucho el haz de luz, aunque los focos asociados —downligths— o formatos de amplio espectro resuelven este problema. 


Imagen de Internet


Downligth de forma cuadrada






Tuve el honor de diseñar esta lámpara cuyo anclaje debía acomodarse a una cubierta a dos aguas y con diferente grado de inclinación. La solución vino de la mano de una doble tijera.

La estructura consta de una secuencia de focos dobles que iluminan hacia abajo y una tira de leds en la parte superior. Cuenta también con un regulador de potencia.






¿Alguna vez os habéis preguntado cómo tener buena luz de mesa en un despacho clásico sin ocupar el escritorio y sin que la luminaria "pese" como lo hacen las lámparas de este estilo?
He aquí un ejemplo:







Un formato extraplano y extraligero a la vista con una excelente calidad de luz





El baño es una estancia particularmente difícil de iluminar, sobre todo en el área del espejo. Demasiada luz devuelve un aspecto pálido que invitará a cargar las tintas con el maquillaje. Por otra parte, los focos que generan sombras o cuya luz incide sobre las cabezas tampoco deberían ser una opción aquí. Sin embargo, pueden ser muy útiles sobre el inodoro, en el interior de la ducha o bañera —con sus características específicas de protección— o en otras zonas, caso de que el baño sea amplio. 






Los plafones son una excelente opción: difuminan la luz y ofrecen una luz cálida.




En otra entrada, lo prometido: tipos de bombillas que más empleamos, ventajas y algunos inconvenientes a tener en cuenta.



viernes, 20 de marzo de 2015

LA BUENA LUZ (2) - LA ILUMINACIÓN DE INTERIORES







No es igual accionar un interruptor y que se vea luz en la estancia, que iluminarla. Personalmente me parecen dos conceptos antagónicos puesto que afectan de manera radical a colores, texturas y formas. Tratarla como merece hace cambiar la expresión de cada elemento. 

                                             

Por ejemplo:
una lámpara cuya intensidad de luz pueda accionarse con un regulador de intensidad —un dimmer—, proporciona atmósferas muy distintas.
Importante tenerlo en cuenta al elegirla.


El tipo de habitación es fundamental pero sin olvidar que forma parte de una unidad espacial con un denominador común.



 
  
Y si van a convivir varias lámparas en una misma estancia, decidir cuál será la protagonista y cuál o cuáles tendrán carácter secundario —neutro— para evitar efectos de saturación.

La combinación de distintos tipos de luz —puntual, decorativa, ambiental, específica de lectura o de trabajo...— tiene como objetivo realzar una zona determinada o volver más cómodas determinadas tareas.








   




Estratégico punto de luz ambiental 
sin cables a la vista
En ese sentido, ¿vale la pena elaborar un proyecto lumínico? Claro que sí. Ayuda a definir a priori qué función tendrá cada hueco y qué condiciones reúne. De paso, evitaremos alargaderas, ladrones, canaletas y cables que tanto afean la decoración cuando este análisis no se ha llevado a cabo. 




Una cocina siempre plantea sus propias exigencias lumínicas


Un pequeño recurso que utilizo con frecuencia, sobre todo en salas-comedor donde no hay espacio suficiente para atender con comodidad demandas de una y otra zona, es el siguiente:

Cuando se amplía la mesa para dar servicio a un mayor número de comensales, el punto de luz suele verse desplazado con respecto a ella y puede quedar suspendido bajo alguna de las cabezas, con la consiguiente molestia para el comensal. Pues bien, suelo optar por este tipo de plafón que muestran las imágenes y que da una buena cobertura lumínica: no genera sombras ni queda en ningún caso fuera de lugar.

                               
  Existen modelos lisos así como con distintos tipos de estampado y/o serigrafías                          

La lámpara Verocca en su contexto. No molesta cuando la mesa cambia de lugar ni genera sombras




viernes, 13 de marzo de 2015

LA BUENA LUZ (I)

—¿Qué es buena luz?
—Es la adecuada a cada necesidad y momento. No es mucha ni es poca. Es la justa.
—¿Qué hay que hacer para lograrlo? 
—Planificarla. 
—¿Por dónde se empieza? 
—Por evaluar la cantidad de luz natural y la cantidad de aberturas que tiene un determinado espacio. Las condiciones geográficas sientan precedentes inamovibles: un lugar que da a norte lleva aparejadas demandas distintas que otro que da a sur. También los vanos por donde se filtra la luz obedecen a estructuras que, salvo excepciones, no podemos mover: suelen ser prerrogativa casi exclusiva del constructor.






Efectivamente, puertas y ventanas —su tamaño y disposición— determinan en buena medida la cantidad de luz natural de un interior. En este sentido, podemos señalar lo siguiente:








Las ventanas altas ofrecen menor intensidad de luz a cambio de mayor uniformidad.












Una ventana centrada repartirá mejor la luz que dos ventanas laterales pero solo podemos valorar qué es mejor si tomamos en cuenta la orientación geográfica. A veces interesa limitar el flujo de luz. 


 


En ocasiones se da el caso de un salón con buena iluminación natural y una cocina en la que sucede todo lo contrario. Una solución consiste en aunar ambas piezas eliminando barreras arquitectónicas que impiden a la luz fluir sin impedimentos.



Otro recurso excelente para dar paso a la máxima cantidad de luz natural son las puerta-ventanas correderas. Conviene mantener despejada el área para no limitar dicho flujo y evitar plantas u otros objetos ornamentales que pudieran entorpecer su aprovechamiento.



También puertas correderas y mamparas acristaladas son una fórmula útil de evitar poner obstáculos al paso de la luz natural. 




Iremos viendo qué papel juega la luz en la decoración, de qué modo "nos habla" y qué criterio seguir para la elección de lámparas.