Palabras que se cruzan,
se miran de reojo
o tal vez de frente y
se atraen.
Que juegan a sumarse
y a combinarse,
a intercalarse y, a veces,
a besarse.
Que aletean
en los fondos abisales
de la mente.
y a combinarse,
a intercalarse y, a veces,
a besarse.
Que aletean
en los fondos abisales
de la mente.
De pronto
una de ellas salta
en una nube de arena;
otras le siguen la corriente.
Juegan, conspiran,
brincan a la superficie,
locas por contar
los chismes del barrio
—olores, colores, sabores—
empujándose, atropellándose,
locas por hablar
en una nube de arena;
otras le siguen la corriente.
Juegan, conspiran,
brincan a la superficie,
locas por contar
los chismes del barrio
—olores, colores, sabores—
empujándose, atropellándose,
locas por hablar
de ese barrio triste y alegre,
de ecos extraños y cuentos olvidados.
de ecos extraños y cuentos olvidados.
Palabras que evocan
lagartijas huidizas y pájaros quietos
en alambradas mortales.
Que invocan
un pozo de aguas profundas y
memorias fantasmales.
memorias fantasmales.
Que provocan
a las de ese brocal y ese pozo y ese barrio que,
al fin y a la postre,
soy yo.
al fin y a la postre,
soy yo.
Palabras constantes.

